ASTROMUNDIAL 2.0

EPIDEMIAS

Publicado en web con fecha de 17 de Agosto de 2010. Un año antes de la epidemia E. Coli

Este artículo no pensaba publicarlo hasta mediados de noviembre, que es cuando suelo publicar mis pronósticos para el nuevo año, en este caso el 2011. Y lo hago así porque esto me permite hacer balance de mis aciertos y/o errores, en mis pronósticos para el año a punto de finalizar; y valorar, por tanto, si vale la pena seguir dando mis pronósticos a futuro. Pero una serie de noticias me han dado a entender que, lo que esperaba aconteciese entre mediados y finales del 2011, puede que ya esté empezando a manifestarse. Por tal motivo, he pensado que sería interesante dar a conocer mi investigación, unos meses antes de la fecha que tenía en mente para ello. Aunque fuese en forma de borrador, y más adelante publicarlo de manera más decente, y menos precipitada. Espero me disculpéis por hacerlo de esta forma.

Este es el borrador sobre los pronósticos para el 2011 que tenía preparado para publicar en noviembre...


Tengo la impresión de que la mayor parte de las personas que se aventuran a pronosticar el futuro, a nivel mundial, plantean el 2011 como un año de transición, sin darle excesiva importancia. Ya que consideran que lo realmente importante acontecerá en el 2012. Así y todo, hay astrólogos que reconocen que la cuadratura Saturno-Plutón del 2010 seguirá estando presente, y que esto prolongará la influencia de lo sucedido en el otoño del 2010 (que a fecha de hoy no sabemos exactamente de qué se trata) durante la primera mitad del 2011. Y coincido con este último análisis.

Pero muy poco se habla del acontecimiento astronómico más significativo durante el 2011, y que no parece, precisamente, carecer de importancia. Debido a que se trata de algo que ocurre, aproximadamente, cada siglo y medio. Por lo que, a mi juicio, es el dato que mejor puede ayudarnos a comprender la naturaleza de los acontecimientos que cabe esperar en el mencionado 2011, y que caracterizarán la, digamos, “personalidad” del próximo año. Al menos desde mi punto de vista. Me refiero a la entrada de Neptuno en el signo de Piscis.

Entre los que hablan de ello, muchos son los que lo interpretan desde una visión espiritual, dada la relación de Neptuno y de Piscis con las cuestiones más trascendentes. Y vaticinan puertas de la percepción abiertas de par en par, contactos con supuestos seres espirituales venidos de más allá de Orión, o incluso la llegada de un nuevo Mesías. Son interpretaciones basadas más en las creencias personales que en la astrología, propiamente dicha. Ya que nada de eso ocurrió con las anteriores entradas de Neptuno en Piscis.

Así que, como siempre suelo comentar, las pistas del futuro las encontraremos reflejadas en el pasado. O quizás esa es mi creencia. En cualquier caso, en primer lugar toca mencionar el año 1847. En esa fecha Neptuno entraba en el signo del cual es regente, Piscis. Precediendo a la próxima e inmediata entrada de Neptuno en su signo. Entre los acontecimientos de aquel año, dos datos me han llamado poderosamente la atención:

- Primero, en el siglo XIX hubo dos epidemias de gripe, una de ellas en 1847.

- Segundo, durante el invierno de 1846-47, el cólera alcanzó el sureste de Europa, llegando hasta el Mar Caspio, y de allí a Persia, desde donde se expandió hasta Rusia, ya en el verano de 1847. Posteriormente, en 1848, el cólera llegaría al norte de Europa, atravesando el Atlántico hasta llegar a los Estados Unidos, y de allí a México y diversos países latinoamericanos. Se trata de la llamada Segunda Pandemia de Cólera.

Si seguimos retrocediendo en el pasado, observaremos que Neptuno vuelve a entrar en Piscis sobre el año 1684. Y curiosamente esta fecha se enmarca dentro de un brote de peste que afectó sobre todo al Imperio Otomano, pero iniciado en 1679, en la llamada “Gran Peste de Viena”. Este brote afectó, además, al norte del continente africano, y a diversas zonas del centro de Europa, como Polonia o Hungría.

Y si retrocedemos aun más, llegamos al año 1520, en donde los conquistadores españoles llevarían consigo el sarampión y la viruela hasta el Nuevo Mundo. Provocando un daño mayor entre los indígenas, que el causado por sus armas.

Por último mencionaré también el año 1356, en el que un nuevo brote de peste asolaría Europa, especialmente en Alemania. Y seguramente, con cada entrada de Neptuno en Piscis durante el pasado, nos encontraríamos con acontecimientos similares. Pero yo no soy historiador, y cuanto más lejana es la fecha en el tiempo, menores son los datos disponibles. Como menor es el tiempo del que dispongo para estas investigaciones, ya que no vivo de esto. Aunque no negaré que me encantaría.

Pero centrándonos en lo que estos acontecimientos del pasado nos sugieren, diré que cada entrada de Neptuno en Piscis parece coincidir con momentos en los que existe una propagación de enfermedades contagiosas. Enfermedades que ya existen en ese momento, pero que vuelven a manifestarse mediante un rebrote. Y que, al menos en el pasado, estuvieron muy focalizadas a una zona geográfica, como es el caso del continente Americano sobre el 1520, por ejemplo.

Por tanto, nada más lejos de mi intención que generar alarmismo. Pero es cierto que de estos datos puede extraerse la posibilidad de un nuevo brote de la famosa gripe A, justo ahora que parece que hemos bajado un tanto la guardia al respecto; o incluso el uso de armas bacteriológicas, o de agentes químicos, ya sea mediante atentados o en una guerra; o la aparición de algún tipo de enfermedad contagiosa, propagándose en forma de pandemia, o quizás de epidemia.

Como también es cierto que en mis predicciones sobre el año 2009 no estuve muy acertado. Y por tanto, puedo volver a equivocarme, no soy para nada infalible. Y espero haber cometido en este caso un error interpretativo. No obstante, mi consejo, para el lector que tenga confianza en mis reflexiones, es que quizás no estaría de más, en este año, vacunarse de la gripe. Pero es simplemente un consejo, y cada cual es responsable de sus decisiones.

Pero aun suponiendo que esté en lo cierto, debo decir también que, lo que nos sugiere el pasado, es que se trata de enfermedades contagiosas ya existentes. Por lo que su impacto suele ser menor, o focalizarse sobre todo en una zona geográfica determinada.

Así y todo, qué duda cabe que este tipo de acontecimientos, sumados a la paranoia colectiva sobre el famoso 2012, a los volcanes y terremotos, a los atentados, secuestros y guerras en Oriente Medio, dará como resultado una reafirmación de los planteamientos apocalípticos entre las personas dadas a este tipo de reflexiones. Y esto, a la postre, puede agravar la situación, mediante suicidios colectivos o cuestiones similares.

Porque seguramente nos bombardearán con mensajes bíblicos de este tipo...:

"Se levantará nación contra nación, reino contra reino; y habrá pestilencias, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Todo esto será el comienzo de los dolores del parto". Mateo 24: 7 y 8

O con cualquier cuarteta de Nostradamus que encaje con enfermedades, desastres naturales, o guerras. Que no deben de ser muy difíciles de encontrar, por otra parte. Como tampoco lo es el tiempo histórico en que estas desgracias no hayan acontecido ya. El pasado está plagado de circunstancias parecidas. Circunstancias para las que siempre se ha pronosticado el fin del mundo; en las que siempre, obviamente, se ha errado en este sentido; y en las que siempre ha habido gente que se ha dejado arrastrar por estos temores milenaristas.

De ahí que, a mi juicio, el conocimiento de la historia, en colegios, institutos y facultades, sea algo tan importante. Pero, desgraciadamente, desde una perspectiva consumista y productiva, no es una asignatura de vital importancia, incluso prescindible. Por eso hay jóvenes que finalizan sus estudios sin conocer su historia, y por eso están condenados a cometer los mismos errores que sus antepasados, irremediablemente. Y por eso nadie puede hacer gran cosa al respecto. Al menos, espero aportar mi granito de arena para minimizar, aunque solo sea en una persona, los efectos de la paranoia colectiva que viviremos en el 2012. Y que, creo, comenzarán a manifestarse en el 2011, como consecuencia de la entrada de Neptuno en Piscis. En cualquier caso, espero estar equivocado.

Recientemente, la noticia de que una gran cantidad de ciervos estaban siendo encontrados muertos, en los bosques de España; o la de los peces flotando muertos en los ríos de Bolivia; me hizo recordar lo próximo que se encuentra ya Neptuno del signo de Piscis. Pero la noticia que me ha puesto en guardia, realmente, es la aparición de la llamada “super bacteria”. Y que, por lo visto, ya se ha cobrado vidas humanas. La noticia la pueden encontrar a través de internet, en páginas de diversos medios de comunicación, como por ejemplo…

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/08/12/noticias/1281621255.html

http://es.euronews.net/2010/08/11/una-superbacteria-pone-en-alerta-a-las-autoridades-sanitarias/

Dadas mis reflexiones en lo astrológico, aquí expuestas, no parece descartable (al menos para mí) pensar que este tipo de noticias vayan siendo más habituales a partir de ahora; o que esta “super bacteria” pase de ser una simple noticia anecdótica, a convertirse en algo de mayor gravedad. Esperemos que no. Pero mis teorías me hacen estar alerta ante este tipo de noticias. De ahí que no me haya sido posible esperar hasta noviembre en esta ocasión. En cualquier caso, preferiría que se tratase, tan solo, de un exceso de celo por mi parte.

No obstante , comentar también que Neptuno hará su entrada en el signo de Piscis sobre el mes de Abril. Por lo que calculo que, este tipo de noticias, tendrán una mayor repercusión mediática entre mediados y finales del próximo año 2011.