ASTROMUNDIAL 2.0

LAS GRANDES CRISIS EN LA HISTORIA

¿Guardan relación las crisis bursátiles con los ciclos planetarios?

En el presente artículo, intentaré exponer la influencia del ciclo astrológico, entre Urano y Plutón, a lo largo de la historia, y su relación con las grandes crisis económicas. Para ello nos remontaremos hasta la Edad Media.

He seleccionado el siglo XIII, como inicio de este trabajo, porque es ahí donde los investigadores suelen ubicar el germen que dió inicio a nuestra moderna economía de mercado. Espero así poder resolver algunas dudas, que me habéis comentado, en relación con mi pronóstico sobre octubre de 2008. Y aprovechar para plantear las posibilidades que cabe esperar en el futuro.

El resumen de toda esta investigación, se puede comprobar, de una ojeada, a través de esta tabla. Aquí he intentado reflejar los acontecimientos más importantes en la historia, que influyeron a un nivel económico, y el aspecto astrológico con el que coincidió. A fin de mostrar, lo más claramente posible, la relación entre el ciclo Urano-Plutón y las épocas más problemáticas en la economía mundial.

FECHA ASPECTO ASTROLÓGICO ACONTECIMIENTO HISTÓRICO
1345 URANO ALEJÁNDOSE 7º DE PLUTÓN LA PESTE NEGRA
1453 URANO A 7º DE PLUTÓN LOS TURCOS TOMAN CONSTANTINOPLA
1568 URANO CUAD. PLUTÓN, ALEJÁNDOSE 7º GUERRA DE FLANDES
DÉCADA 1620 URANO CUADRATURA PLUTÓN GUERRA DE LOS 30 AÑOS
1789 URANO OP. PLUTÓN, A 7º REVOLUCIÓN FRANCESA
1884 SATURNO CONJ. PLUTÓN, POSTERIOR A URANO CUADRATURA PLUTÓN PÁNICO DE 1884
1929 URANO CUAD. PLUTÓN, A 7º EL CRACK DEL 29
1973 SATURNO CUAD. PLUTÓN, POSTERIOR A URANO-PLUTÓN LA CRISIS DEL PETRÓLEO
2008 URANO CUAD. PLUTÓN, A 7º EL CRACK DE LAS HIPOTECAS BASURA

¿Por qué este artículo ahora?.-

(Este artículo es del año 2009)

Pero empecemos desde el principio, tras los acontecimientos a nivel mundial, en octubre de 2008, recibí dos tipos de críticas: los que opinan que todo el mundo sabía que habría una crisis, que simplemente estaba bien informado, lo cual no dejaría de ser meritorio, dado el grado de manipulación mediática en el que vivimos; y los que opinan que me base en las configuraciones planetarias del crack del 29, pero que dos casos no demuestran nada, que eso no sirve como “prueba científica”.

A los que opinan que soy un devorador de periódicos, o algo así, les diré que Luis ha colgado en su blog  (http://brujulastral.mifotoblog.com/) un mensaje en el que, ya en el año 2003, hablaba de la posibilidad de crisis económica en el 2008, y lo hacía para el foro de Reinoso. Si las matemáticas no me engañan 2008 – 2003 = 5. Díganme en qué medio de comunicación, qué periodista, o qué investigador, ya apuntaba hacia una posible crisis económica en el 2008, desde el año 2003, 5 años antes. Porque les aseguro que lo leeré con muchísimo interés.

Ciertamente existe algún analista político que ya lo sugería desde hace años, como es el caso del francés Laurent Artur Du Plessis, que en su libro, “La 3ª Guerra Mundial Ha Comenzado”, planteaba, en el año 2005, la posibilidad de una crisis económica que precederá a una guerra mundial. Pero también lo es que no daba ninguna fecha. Lo exponía como una posibilidad previsible en los próximos 5, 10, 15, o 20 años.

Además, no estoy siguiendo sus pronósticos en absoluto. Imagino que ya sabréis que soy totalmente contrario a la idea de una guerra mundial, y que, precisamente por estar radicalmente en contra de esa posibilidad, me han expulsado de cierto foro. Se puede decir que coincidimos en relación con la crisis económica. La diferencia es que el Señor Laurent supo explicar brillantemente el por qué, desde el punto de vista del economista; y en mi caso, intenté explicar el cuándo. Se podría decir que son dos formas de llegar a un mismo punto.

La del Señor Laurent tiene mucho mérito porque, en aquella época, ningún otro economista, que yo sepa, hablaba abiertamente de esa posibilidad. Ahora son legión, pero en esos tiempos no hablaban de ello. En cuanto a la astrología, puedo deciros que fui ridiculizado, señalado y ninguneado, por afirmar, con años de antelación, que entre septiembre y octubre de 2008 podría darse un importante acontecimiento a nivel mundial, que marcaría un antes y un después en la historia. Especulé con dos posibilidades, o bien un atentado, o bien un crack bursátil. Y como pasa con los economistas, ahora resulta que todo el mundo lo había pronosticado. Pero en aquellas fechas...

En cuanto a los que necesitan la piedra filosofal de la prueba científica, les diré que 2 casos no les dicen nada, y que 10 o 12 tampoco lo harán. Pero quizás haya personas con mente abierta a las que si les valga. Así que hice una pequeña investigación sobre la historia del capitalismo, desde sus orígenes, que según algunos historiadores e investigadores se sitúa entre el siglo XIII y el XIV.

Por lo tanto, según esto, no podemos tener más que una docena de casos, aproximadamente. Quizás más, si tuviera mayores conocimientos en historia. Pero por muy hombre del Renacimiento que intente ser, no puedo abarcarlo todo. Solo soy un ser humano. De sobra sé que seguirán sin ver la relación científica, por dogma de fe, pero me bastaría con saber que alguien se ha percatado de la relación arquetípica. Ojalá este pequeño artículo pueda cumplir esa misión.


Así en los cielos como en la historia

SIGLOS XIII Y XIV

Entre el siglo XIII y mediados del siglo XIV se fomentó mucho el intercambio comercial, a través de los puertos marítimos, gracias a los nuevos avances tecnológicos de aquella época. Como el timón de codaste, gracias al cual los barcos podían remontar el viento. Surge así una nueva clase social, la burguesía, y una mayor especialización y división del trabajo. La productividad agrícola se incrementa, gracias a nuevas invenciones, como el molino de agua.

Todas estas circunstancias acabarían por facilitar una mayor necesidad de crédito. Crédito que, en aquellos tiempos, por cuestiones religiosas, solo se permitía realizar a los prestamistas judíos. Que vieron así como, sus negocios y prosperidad, aumentaban. Dando inicio a una actividad que, años más tarde, acabaría por desarrollarse en la banca moderna.

Pero este primer embrión, de la economía de mercado, fue súbitamente golpeado por una serie de desastres naturales. Sobre todo por la Gran Peste de 1348, que asolaría Europa, dejando muy diezmada su población. Pero también por un cambio climático. A principios del siglo XIV daría comienzo la Pequeña Edad de Hielo, que se prolongaría hasta mediados del siglo XIX. Este enfriamiento del clima, ayudó también a disminuir el número de intercambios comerciales, a través del tráfico marítimo del siglo XIV.

INTERPRETACIÓN ASTROLÓGICA: estos desastres, en la Europa de mediados del siglo XIV, pueden ser interpretados, en mi opinión, al abrigo de la conjunción entre Urano y Plutón. Porque a pesar de que en el 1348 esta conjunción se encontraba ya bastante separada, a unos 15º de orbe, también lo es que el problema de la peste se inició mucho antes, probablemente en la India o en China, cuando la conjunción era más exacta.

Por otra parte, en el ebook “2012, una visión de la astronomía maya” expongo una teoría acerca del comportamiento de los ciclos planetarios. Por la cual, creo haber demostrado como, después de que Urano se aleje unos 7º de Plutón, los efectos que pueden atribuirse a la conjunción entre ambos siguen manifestándose, hasta el siguiente aspecto tenso en el ciclo entre Saturno y Plutón.

De este modo tenemos: la conjunción entre Urano y Plutón separándose a 7º de obre, sobre el año 1345, momento en que la enfermedad debía de estar extendiéndose por toda Asia; Júpiter en conjunción con Plutón, en 1347, momento en que la pandemia llega a Europa; y 1351, conjunción Saturno-Plutón, coincidiendo con la máxima expansión de la peste, a lo largo y ancho del continente europeo.

SIGLO XV

En el siglo XV, Europa vive una recuperación en lo económico, tras los desastres en lo humano provocados por la peste negra. Fruto de este avance, en la economía de mercado, son la innovación de las “galere da mercato”, embarcaciones pensadas con fines comerciales, que navegaban a remo y a vela, al mismo tiempo, y que eran defendidas por mercenarios.

Pero hubo otras innovaciones sofisticadas, en aquella época. El cheque, el holding, el moderno sistema de las bolsas de mercado, las casas de comercio, los bancos, las sociedades de seguros.

Y una vez más, todo este desarrollo y empuje, que parecía imparable, de la economía de mercado, se vio súbitamente sorprendido por otro desastre. Esta vez en forma de invasión otomana. Los turcos tomaron Constantinopla en el año 1453, significando el fin del Imperio Romano de Oriente, que también fue paulatinamente ocupado. Lo que, a la postre, reestructuraría la economía europea de aquellos días, ya que las rutas comerciales más importantes estaban en manos del imperio en auge, el Otomano. La economía europea se encontraba así, en manos de su mayor competidor.

INTERPRETACIÓN ASTROLÓGICA: Los acontecimientos en Constantinopla son de nuevo presididos bajo el influjo de una conjunción entre Urano y Plutón. Ya que, precisamente en el año 1453, año en que los turcos se hacen con el control de la capital del Imperio Bizantino, Urano se encontraba a 7º de la conjunción con Plutón.

Y como ya expliqué en “2012, una visión de la astronomía maya”, los años en que Urano se encuentra a unos 7º de realizar un aspecto exacto con Plutón, coinciden con acontecimientos históricos de primer orden. Acontecimientos que, como estamos viendo, guardan relación con los momentos más delicados, en relación con el progreso económico de las naciones.

SIGLOS XVI Y XVII

Estas circunstancias obligaron, a finales del siglo XV, a la búsqueda de otras rutas. Para ello, fue inventada la carabela, una nave con una estructura robusta y con una gran movilidad. Gracias a la cual, Portugal tomó posesión de buena parte de la costa africana, como medio para llegar hasta la India y China.

España, por su parte, con este tipo de naves, con el arrojo de Cristobal Colón, y la valentía de sus hombres, se aventuró a través del Océano Atlántico, para intentar llegar así hasta las Indias. Pero hicieron algo más que eso, descubrieron un nuevo continente, América. Con el tiempo, la ruta española hacia las Américas, y la portuguesa, revitalizaron nuevamente, y de forma muy notable, la economía europea.

En este nuevo orden mundial, España invertía el oro que le llegaba desde América en las prendas, las joyas o las armas, que se manufacturaban en las economías más industrializadas, de sus colonias en Italia o en los Países Bajos. Pero este modelo, basado en el derroche, para mantener el nivel de vida de sus clases dirigentes, y en los elevados salarios de sus soldados, no tardaría en resquebrajarse. Y todo empezaría con la invención de la imprenta.

La imprenta democratizó el mundo de las ideas y del conocimiento, lo puso al alcance de, cada vez, más personas. Fomentando así  la posibilidad de nuevos avances científicos, y el redescubrimiento de los clásicos (griegos, hebreos, árabes, etc), dando así el pistoletazo de salida para el período que los historiadores han denominado como “El Renacimiento”.

Pero la imprenta hizo algo más, propagó el uso de las lenguas vernáculas, en detrimento del latín (lengua con la que la Iglesia pretendía unificar la cristiandad), potenciando así los sentimientos nacionalistas. Además, permitió a mucha gente disponer de un ejemplar de la biblia. Y al leerla, algunos empezaron a dudar de la interpretación oficial de la Iglesia. Es, en este marco histórico, en el que surge la figura de Lutero. Y con él, la división de la cristiandad entre protestantes y católicos. Lo que freno el contacto comercial de España con los países bajos, que junto con la llegada masiva de oro y plata a Sevilla, crearía tal desajuste en la, hasta la fecha, acomodada economía española, que acabaría por generar la inflación, la quiebra de su moneda y la de su sistema financiero. Es la llamada “Revolución de los precios”, que impediría la competitividad de los productos fabricados en la península ibérica, hasta bien entrado el siglo XVII. Y que tuvo su auge con el inicio de las costosas guerras en los Países Bajos, sobre el año 1568.

Porque esta no fue la única recesión que tuvo que soportar la economía española de aquel entonces, sobre la que giraba el resto de Europa. Tras la independencia definitiva de los Países Bajos en 1579, y el desastre de la armada invencible en 1588, los holandeses e ingleses fueron, paulatinamente, haciéndose con el control de las rutas comerciales en el Atlántico. Y sobre la década de 1620 España volvía a estar, económicamente, en bancarrota. Como consecuencia de la Guerra de los treinta años, entre la Europa protestante y la católica. Iniciándose así, su lento declinar como gran potencia.

INTERPRETACIÓN ASTROLÓGICA: una vez más, el ciclo entre Urano y Plutón se hace visible en los grandes acontecimientos económicos, también durante el Renacimiento. La Revolución de los Precios, provocada por la guerra que se inició en Flandes, sobre el año 1568, coincidió justo con la cuadratura entre Urano y Plutón de aquellas fechas. Estando Urano a unos 7º del aspecto exacto con Plutón.

Y la Guerra de los treinta años, en el siglo XVII, fue presidida por la siguiente cuadratura formada entre Urano y Plutón. Mostrando así la relación, de estas cuadraturas, con los periodos de mayor retroceso en lo económico.

SIGLOS XVII Y XVIII

La Revolución Francesa desestabiliza el continente y provoca la huida de inversiones y capital hacia Londres

A lo largo de los siglos XVII y XVIII, el dominio de Holanda sobre las rutas comerciales fue haciéndose, cada vez, más notable. En parte gracias a la invención de “la urca”, un barco que comercialmente era muy rentable, ya que se podía fabricar en serie, y tan solo necesitaba una quinta parte de la tripulación habitual. Además, el desarrollo económico de Holanda favoreció la existencia de una marina militar poderosa, que aseguraba el control de las rutas comerciales, y el dominio territorial sobre sus colonias de ultramar, estratégicamente situadas en América latina, África, Asia y Oceanía. Favoreciendo los intercambios comerciales con estos continentes. Lo que, a la postre, favorecía la industrialización holandesa.

Esta industrialización permitía la posibilidad de una economía de mercado muy avanzada, con un mayor grado de posibilidades de consumo entre sus ciudadanos. Que disfrutaban, cada vez, de mayores grados de libertad individual. No en vano, en Holanda, los trabajos forzados, la esclavitud, fueron sustituidos por los asalariados. Asalariados con un mayor grado de especialización laboral.

Sin embargo, en este dominio de la economía mundial, por parte de Holanda, existieron dos momentos delicados. El primero fue al principio de iniciarse su pujante progreso económico, sobre el año 1637. Momento en que la especulación sobre los tulipanes, una flor muy apreciada por el pueblo holandés, hizo estallar una burbuja económica que acabaría arruinando a muchos ahorradores y comerciantes.

Y el segundo episodio de crisis económica, durante el dominio de Holanda de las rutas comerciales, marcaría su declive como potencia. En 1788 volvió a vivirse una crisis financiera que acabaría por hacer quebrar a los bancos holandeses, poco antes de los acontecimientos vividos con la Revolución Francesa de 1789. Acontecimientos que obligarían, a los grandes inversores, a trasladar sus riquezas hasta Londres. Fuera del alcance de las convulsiones que asolaban al continente europeo.

INTERPRETACIÓN ASTROLÓGICA: en 1637, el dominio holandés sobre las rutas comerciales aun no había acabado de definirse, dado que Europa se encontraba inmersa en la Guerra de los treinta años, guerra en la que los Países Bajos estaban muy involucrados. Por lo que, la crisis financiera vivida en Holanda, no tuvo más que repercusiones locales. No obstante, en aquel año, reinaba en el firmamento una cuadratura entre Saturno y Urano. Muy habitual de ser observada en momentos de crisis económicas, de nerviosismo en los mercados financieros, de quiebras bancarias, etc. Aunque no podemos compararla, en gravedad, con los asuntos provocados por el ciclo entre Urano y Plutón.

Ciclo que se hace presente en la debacle económica que lleva al fin del dominio comercial holandés, sobre el año 1789. Aquel año fue presidido por la oposición entre Urano y Plutón, que se encontraban a unos 7º de orbe del aspecto exacto. Además, en lo político, coincide con otro momento de enorme trascendencia en la historia moderna, la Revolución Francesa.

SIGLOS XVIII Y XIX

La huida de capital a Londres, y el declive de Holanda como potencia económica, favorecerían a la industria británica. Basada en las materias primas que obtenía de sus colonias. Que eran lana, seda, cuero, estaño, tabaco, arroz, pero principalmente, algodón. Obtenidos a un bajo precio, y que eran devueltos en forma de lujosas prendas de vestir, o de objetos preciosos.

Esta fuerte industrialización fue creando los nuevos ricos, una clase creativa y burguesa. Fomentando así el consumismo y las libertades individuales. Hasta dar como resultado la primera democracia de mercado, propiamente dicha. También fomentaron la creatividad mediante nuevas invenciones, como el cronómetro de marina. Avance que permitía reducir la duración y los costes de los viajes transoceánicos, y que facilitaría el dominio de Gran Bretaña sobre los océanos.

A finales del siglo XVIII, el Reino Unido adoptaría las medidas señaladas por la doctrina de Adam Smith, en su obra “Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones”. Marcando el inicio de su liderazgo en la economía a nivel mundial. Pero lo que potenciaría el dominio británico en cuestiones económicas fue, sin duda, la invención de la máquina de vapor, lo que facilitaría el transporte y multiplicaría la productividad, y representaría el inicio de la Primera Revolución Industrial.

Otra invención relativamente moderna, el telégrafo, serviría para facilitar la información y los intercambios comerciales. La Globalización generada por el orden mercantil ya estaba en marcha. La vuelta al mundo era algo más que una entretenida novela de Julio Verne, era una realidad al alcance de los ejércitos, comerciantes, e incluso de los primeros turistas. Gracias a avances de técnica e ingeniería como el canal de Suez.

Pero todo este progreso económico, en torno a la City, empezaría a decaer tras finalizar la Guerra de Secesión en Estados Unidos. Ya que esto significó el aumento en los precios del algodón, al abolirse la esclavitud. Además, los bancos estadounidenses competían con los británicos. Y la competencia y rivalidad, con países como Prusia o Francia, empezó a hacerse más notable. Todo ello desencadenó en una crisis bursátil, que fue bautizada como “burbuja”, en el año 1882, provocando quiebras bancarias sin precedentes, en aquella época. Sobre todo en Francia, pero que extenderían sus efectos por toda Europa, hasta el llamado pánico de 1884.

Pero durante el siglo XIX, se dieron más casos de crash bursátil: en 1819 explotó una crisis financiera en Estados Unidos, por el impago generalizado de las hipotecas, las quiebras bancarias, y el desempleo; en 1837 la fiebre especulativa haría estallar la bolsa de Nueva York, seguido de cinco años de depresión en la economía; en 1869, el intento de los especuladores, por acaparar oro en el mercado de Nueva York, dio como resultado un viernes negro en la bolsa; y en 1873, el hundimiento de la bolsa de Viena, y de una firma bancaria en Filadelfia, marca el inicio de una recesión, que en Estados Unidos duraría hasta 1879.

INTERPRETACIÓN ASTROLÓGICA: en la crisis bursátil de 1819 encontramos de nuevo presente el ciclo entre Urano y Plutón, esta vez en forma de cuadratura, y potenciado por la conjunción de Saturno con Plutón. Cuadratura que también podemos relacionar con la crisis vivida en España, sobre esas fechas, por la pérdida de buena parte de sus colonias de ultramar.

Debemos recordar que Estados Unidos, en 1837, aun no era una superpotencia. No obstante, en aquella fecha, los planetas más relacionados con el capitalismo, Saturno y Urano, se encontraban tensamente configurados. Saturno en cuadratura con Neptuno, lo que pudo aportar cierto grado de confusión y especulación; y Urano en semicuadratura con Plutón, aspecto más abiertamente relacionado con el nerviosismo de las crisis económicas.

El viernes negro del 24 de septiembre de 1869, en los cielos reinaba una cuadratura entre Urano y Neptuno. Si bien es cierto que, este aspecto, suele encajar con las revoluciones sociales y los cambios en los movimientos de izquierda, como vemos, tuvo también repercusiones en la economía capitalista, simbolizada por Urano. Pero, principalmente, esta cuadratura se suele relacionar con los acontecimientos vividos en España, alrededor de la revolución de 1868, y que acabarían dando como resultado la instauración de la I República Española en 1873. Este acontecimiento tuvo gran repercusión en Europa, ya que España, en aquellos días, seguía siendo una potencia a tener en cuenta. 1873, además, también coincidió con el inicio de una recesión, coincidiendo con la posición de Urano, a 7º de la cuadratura con Neptuno. Recesión que fue agravada por la oposición, que en ese mismo año 1873, Saturno efectuaba sobre Urano. Y que fue agravándose conforme Urano se acercaba a la cuadratura con Plutón. De ahí su durabilidad en el tiempo.

De tal forma que, en 1879, Urano se encontraba a 7º de la cuadratura exacta con Plutón. Y entre 1882 y 1884, coincidiendo con la crisis bursátil más importante del siglo XIX, Saturno se encontraba en conjunción con Plutón. Aspecto que toma gran importancia cuando se produce poco después de que Urano y Plutón se sitúen a 7º de efectuar un aspecto exacto, como vimos en “2012, una visión de la astronomía maya”.

DE 1890 HASTA LOS AÑOS 30

Uno de los efectos de la crisis económica, provocada por el llamado “pánico de 1884”, fue uno de los mayores movimientos migratorios de la historia. Alrededor de 15 millones de personas, de toda Europa, emigraron hacia el continente americano. Al abrigo de su flamante industria automovilística, gracias a la invención del motor de explosión, y a una nueva fuente de energía, el petróleo. Estos acontecimientos fueron bautizados, posteriormente, como la Segunda Revolución Industrial.

Estas circunstancias potenciaron enormemente la economía norteamericana, que empezaba a despuntar como gran potencia, facilitaron la instalación de una poderosa banca en Nueva York, y de una importante industria y actividad económica, a lo largo y ancho de toda la costa este de los Estados Unidos. Coincidiendo con prodigiosos avances a nivel tecnológico, gracias a las geniales ideas de gente como Thomas Edison, que maravillaron al mundo con sus invenciones: la lámpara eléctrica, el gramófono, el teléfono, el cine, la radio, el motor eléctrico, etc.

La abundancia de mano de obra en Estados Unidos favoreció también el consumo, lo que, a la postre, enriqueció aun más a la burguesía norteamericana, y favoreció el surgimiento de una clase media. Gracias a la cual, la industria automovilística se expandió notablemente. Permitiendo así nuevos avances en relación con el motor de explosión, como fueron los primeros aeroplanos. Sobre la industria del automóvil, y del petróleo, giraba el imparable progreso económico de los Estados Unidos.

Y precisamente, para defender su industria y sus intereses económicos, Estados Unidos entraría en la Primera Guerra Mundial, que desangraba una Europa que pretendía repartirse una hegemonía en los asuntos mundiales, que ya no le pertenecía. El Imperio Otomano, uno de los grandes protagonistas de aquel conflicto mundial, aliado de Alemania, era poseedor de las enormes reservas de petróleo que se hallaban en sus posesiones de Oriente Medio. Estados Unidos se alió con el bando contrario, a fin de participar en el reparto de estas reservas de petróleo, una vez finalizase el conflicto.

Aquella guerra mundial, la gripe española, la revolución comunista en Rusia, fueron toda una serie de acontecimientos que permitieron, a los Estados Unidos, disponer de una mayor presencia a nivel mundial, a costa del debilitamiento de las potencias europeas.

Pero toda esta fase expansiva, en la economía norteamericana, fue frenada por la recesión de los años 30, que estallaría con el crack bursátil de 1929. Entre las explicaciones que dan los economistas están que los salarios se elevaron, aumentaron los costes de producción, disminuyeron los índices de rentabilidad, la demanda se redujo, las inversiones se estancaban, aumentando así el desempleo, etc. Todo lo cual fue creando un clima de incertidumbre que estallaría en la bolsa de Nueva York, en el llamado jueves negro de 1929, con la crisis económica más grave del siglo XX.

Esta llamada “Gran Depresión” se prolongaría durante toda la década de los años 30, convirtiéndose en el caldo de cultivo ideal que facilitaría el auge del fascismo, en países como Alemania, Italia o España. En España a costa de una cruenta guerra civil que, para las tropas nazis, serviría como macabro ensayo de la Segunda Guerra Mundial. Dentro de este periodo, destacar 1937, ya que fue el año en el que se vivió una nueva caída de las acciones, debido a las dudas que generaba, entre los inversores, las políticas del Presidente Roosevelt.

Apuntar que, en 1923, se vivió un primer aviso, con la crisis económica que sacudió Alemania, fruto de las exageradas exigencias del Tratado de Versalles. Con las que se endeudó y humilló el orgullo nacional, de tal forma, que favorecieron revueltas comunistas, así como el surgimiento del nazismo. Además, existieron también otras tres crisis significativas, dentro de este periodo histórico: la de 1896, 1901 y 1907.

INTERPRETACIÓN ASTROLÓGICA: Los aspectos tensos, entre Saturno y Plutón, que preceden a las tensiones entre Urano y Plutón, tienen una mayor relevancia, como vimos en “2012, una visión de la astronomía maya”. Esto explicaría la importancia de la crisis económica en la Alemania de 1923, ya que fue el desencadenante que lanzaría a un desconocido, por entonces, Adolf Hitler, a la palestra política.

En cuanto al llamado crack bursátil de 1929, al igual que ocurriese con el vivido recientemente en 2008, coincidió con el inicio de una cuadratura entre Urano y Plutón, situándose Urano a unos 7 grados del aspecto exacto con Plutón. Por su parte, 1937 coincidió con Urano alejándose de la cuadratura, a unos 7º de Plutón. Y respecto a las otras tres crisis en la economía aquí apuntadas, señalar la conjunción Saturno-Urano de 1896; la oposición Urano-Plutón de 1901, a 7º de orbe; y la de 1907, con Saturno en cuadratura con Plutón, poco después de que Urano abandonase la oposición con Plutón en 1904.

DESDE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL HASTA LOS AÑOS 70

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, la realidad geopolítica había sido radicalmente modificada. El planeta se había dividido en dos bloques económicos y políticos irreconciliables: el comunismo, bajo el mando de la Unión Soviética; y el mundo del libre mercado, liderado por los Estados Unidos.

Estos dos bloques competían por el control geográfico más amplio que les fuese posible, en países como Corea o Vietnam; en la carrera espacial, para demostrar su superioridad tecnológica sobre el adversario; o en el armamento nuclear, como paranoico método disuasorio contra el enemigo. Es la denominada, en los libros de historia, como “La Guerra Fría”.

En lo que respecta a la economía, comentar la importancia del Plan Marshall llevado a cabo por los Estados Unidos, para ayudar a la reconstrucción de sus aliados europeos, tras finalizar el conflicto mundial. Por otro lado, mencionar también la mayor relevancia que la industria eléctrica toma a partir de ese momento. Pues si bien, los electrodomésticos, empezaron a ser utilizados en los años 20, fue al concluir la guerra mundial cuando su uso se universalizó notablemente.

Estas máquinas hicieron más fáciles las tareas domésticas, pero también aumentaron la productividad agrícola e industrial. Facilitaron la construcción de rascacielos, gracias a la invención de los ascensores. Lo que permitió el denominado urbanismo vertical, que facilitaría la emigración rural a las grandes ciudades.

Otro de los efectos en la economía, provocado por los electrodomésticos, fue el de un mayor consumismo, que permitió un gran desarrollo de la industria dedicada a la publicidad. En parte, también debido a invenciones como la televisión, el cine o la radio. Publicidad que, al recalcar lo liberador de estas máquinas para la mujer, en sus obligaciones domésticas, promocionaron el feminismo. Pero, en realidad, no para liberar a la mujer de nada, sino para fomentar su consumismo.

Hubo también un segundo sector de la población que fue muy influenciado por la publicidad y los nuevos electrodomésticos. La invención de la pila eléctrica, y del transistor, facilitaron el transporte de la radio y el tocadiscos. Lo cual permitió a los jóvenes, nunca mejor dicho, irse con la música a otra parte, lejos del alcance y las miradas de los padres y tutores. De esta forma se potenciaría enormemente la aparición, en la industria musical, de fenómenos sociales como el jazz o el rock & roll. Que, a su vez, incitarían a cambios en las costumbres sociales, en la llamada “liberación sexual”. Cambios, y rebeldía, que también potenciaron un nuevo tipo de consumismo, el de las drogas.

Pero los importantes gastos militares, debido a la Guerra Fría, a la Guerra de Vietnam, a la Guerra de Corea, etc; sumado a los importantes gastos a nivel policial, en los Estados Unidos, para hacer frente a las revueltas en los guetos, de los más pobres, y de los ciudadanos de raza negra, que luchaban por conseguir la igualdad de derechos, bajo el influjo de políticos de tanta trascendencia histórica como el Reverendo Dr. Martin Luther King. Todos estos gastos y circunstancias, no harían más que resquebrajar la credibilidad de la política norteamericana, hasta llegar a manifestarse en la economía. Primero en la crisis en la bolsa del año 1966, que afectaría especialmente en la República Federal Alemana.

Pero, sin duda, fue la crisis del petróleo de 1973 la situación más delicada, a un nivel económico, desde el crack de 1929. Los países de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), de mayoría musulmana, decidieron subir los precios del petróleo, como forma de protestar ante Occidente por la Guerra del Yom Kippur, que libraba Israel contra sus enemigos árabes. Esto provocó el colapso, en una economía acostumbrada a la abundancia del oro negro. El ahorro disminuyó, las deudas aumentaron, la inflación se aceleraba, el desempleo crecía. Todas estas situaciones obligarían, a la industria del automóvil, a producir coches de un menor consumo, y a una política de ahorro energético. Y al mismo tiempo, ayudarían a potenciar las políticas y los mensajes ecológicos.

INTERPRETACIÓN ASTROLÓGICA: Una vez más, encontramos, en las crisis económicas más representativas de este período histórico, al ciclo entre Urano y Plutón como gran protagonista. A principios del año 1966, bajo el influjo de la conjunción exacta entre Urano y Plutón. Y en 1973, es la cuadratura entre Saturno y Plutón la que parece servir como detonador, en la llamada “Crisis del Petróleo”. Cuadratura posterior a la conjunción entre Urano y Plutón, con Urano a unos 7º de Plutón, sobre el año 1969.

Y precisamente, acerca del año 1969, comentar que, aparte de ser el año de la llegada del hombre a la Luna, de la que celebramos el 40 aniversario, fue también el momento de la llegada de Nixon a la Presidencia. En parte debido a una crisis económica que, cada vez, iba haciéndose notar de forma más notable. Y que desembocaría en la devaluación del dólar, en 1971, y la ya comentada Crisis del Petróleo de 1973. Una de las causas de esta debacle en lo económico, que a muchos recordó a los años 30, fueron los enormes gastos militares desembolsados en la Guerra del Vietnam.

DESDE LOS AÑOS 80 HASTA LA ACTUALIDAD

Tras los acontecimientos provocados por la Crisis del Petróleo, las empresas se vieron obligadas a buscar fórmulas para reducir al máximo sus costes. Esto potenció, lógicamente, el desempleo, pero también sirvió para potenciar una industria, hasta entonces en ciernes: la de los recursos informáticos.

Los ordenadores permitían una mayor velocidad y exactitud a la hora de manejar grandes bases de datos. Lo que facilitó el trabajo de las empresas, y de los estados, a nivel administrativo, sector laboral en el que se despilfarraban muchos recursos. Y en este marco histórico, debemos situar la aparición de múltiples empresas dedicadas a las telecomunicaciones y a los sistemas informáticos, como es el caso de Intel, Microsoft o Appel.

Curiosamente es en el Silicon Valley, de California, donde se concentran la mayoría de estas nuevas empresas. Lo que nos hace sospechar la posibilidad de que, en el futuro, un desastre natural, como un temblor de tierra, pueda poner en serios aprietos a la economía mundial. No en vano, recientemente, hemos sido testigos de cómo el huracán Katrina puso en jaque a la mayor economía del mundo.

Pero es, sobre todo, a partir del boom vivido en la informática y las telecomunicaciones, a finales de los 90, con la universalización de internet y de los teléfonos móviles, cuando se permite una gran reducción de costes a nivel comercial y administrativo, y cuando se facilita la industrialización de los servicios financieros, permitiendo a los bancos la realización de millones de transacciones y operaciones al mismo tiempo. Lo que acaba por convertir a los bancos, y a los seguros, en grandes industrias. Es la llamada “industrialización de los servicios”. 

Esta revolución de la economía tiene consecuencias, una vez más, en el consumo. Las máquinas capaces de almacenar datos (sonidos, imágenes, etc) son cada vez más pequeñas, con más capacidad, y más baratas. Las conexiones a internet son cada vez más veloces, más universales, y más económicas. Todo esto potencia la aparición de una nueva economía virtual, basada en los servicios y en el entretenimiento. Y así, a la sombra de esta nueva frontera en lo económico, surgen empresas como Google, Oracle, AOL, Yahoo, etc.

La cultura californiana del entretenimiento, desde el cine hasta la música, pasando por la información, toma el liderazgo de este nuevo periodo de expansión económica. Por lo menos hasta la presente crisis económica, que se inició con el crack bursátil de octubre de 2008. Y cuyas causas y consecuencias aun no podemos analizar con la objetividad que ofrece el distanciamiento histórico, ya que son acontecimientos demasiado recientes en el tiempo.

Los factores que, hasta ahora se barajan, para explicar esta nueva crisis en la economía mundial son: los elevados precios de las materias primas, sobre todo debido al petróleo; la crisis de las hipotecas basura, en Estados Unidos, y que ha obligado a políticas para rescatar a varios bancos de la quiebra; o la falta de confianza de los inversores, que se traduce en pérdidas de valores en los mercados financieros. Pero también hay quien apunta hacia el efecto desestabilizador, sobre la economía, que tuvieron acontecimientos como el 11S, o las guerras de Irak y Afganistán.

En cualquier caso, es evidente el frenazo que ello ha supuesto en el progreso económico mundial. En España, por ejemplo, el desempleo se ha situado en valores muy peligrosos, cercanos al 18% de la población activa, y que crean alarma social. 

Pero no debemos pasar por alto tampoco la importancia, en la actual etapa histórica, que tuvo sobre la economía, y sobre la estabilidad  geopolítica mundial, la desintegración del bloque comunista liderado por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, entre finales de los años 80 y principios de los 90. Como consecuencia de las políticas aperturistas llevadas a cabo por Mikhail Gorbachov, con las que se intento democratizar los regímenes comunistas, pero manteniendo su economía planificada. Dejando entrever como, la modernización en lo político, resulta indisoluble respecto a la modernización en lo económico, que democracia y economía de mercado van de la mano.

Así mismo, se dieron también varios cracks bursátiles, quizás no tan problemáticos como el que vivimos en el 2008, pero que creo interesantes de mencionar. Como el lunes negro de 1987, ya que se trató de la mayor caída en los mercados bursátiles en un solo día, en toda la historia, y que se iniciaría en Hong Kong, y expandiría sus efectos en todos los grandes centros financieros mundiales, desde Australia hasta Europa; o la burbuja en la economía japonesa del año 1990, como consecuencia de la especulación inmobiliaria, y cuyos efectos se prolongaron durante una década; relevante también la crisis financiera en los mercados asiáticos de 1997, cuando los inversores de los países emergentes de Asia sobrecalentaron el mercado de valores, provocando una burbuja especulativa que estallaría en los mercados de Tailandia, Hong Kong o Seúl; y por último, cabe destacar, la llamada burbuja “.com” sobre el año 2001, debido a la creación de infinidad de empresas tecnológicas, al abrigo de internet, pero que demostraron no tener viabilidad ninguna.

INTERPRETACIÓN ASTROLÓGICA: En el año 2001, la oposición entre Saturno y Plutón se tradujo a nivel económico, como hemos visto, en la crisis provocada por el crack de los valores tecnológicos en los mercados; y a nivel político, sin duda, con los terribles y dramáticos acontecimientos de los que fuimos testigos impotentes, durante aquel trágico 11 de septiembre. En todas estas circunstancias podemos entrever los acontecimientos que marcaron el devenir de nuestro presente. El pistoletazo de salida que daría comienzo a la Guerra de Afganistán, a la Guerra de Irak, y muy probablemente a la actual crisis económica. ¿Puede la astrología explicar esta importancia capital del año 2001?, Si.

Como creo haber demostrado en mi ebook, “2012, una visión de la astronomía maya”, los aspectos tensos entre Saturno y Plutón, que preceden a su vez a las tensiones entre Urano y Plutón, antes de que este último ciclo se sitúe a 7º del aspecto exacto, se traducen en un importante acontecimiento a nivel mundial, que sirve como desencadenante de posteriores momentos de gran trascendencia histórica.

Baste decir, a modo de ejemplo, y para que se vea de forma más clara y gráfica:

  1. 2001 --> Saturno oposición Plutón --> 11S, crack de los valores tecnológicos
  2. 2008 --> Urano a 7º de la cuadratura con Plutón --> inicio crisis económica
  3. 2012 --> Urano cuadratura exacta con Plutón --> ¿?

Por lo tanto, como vemos aquí, la actual crisis económica es consecuencia, a nivel astrológico, de la situación de Urano, a unos 7º de la cuadratura exacta con Plutón. Y una vez más, como siempre ha ocurrido desde la Edad Media, y probablemente desde mucho antes, es el ciclo entre Urano y Plutón el que se hace presente, en los momentos de grave crisis económica a nivel mundial.

Respecto a las restantes fechas aquí apuntadas, señalar en primer lugar que, en 1987, Urano se encontraba en semicuadratura a Plutón, aspecto tenso, pero de influencia débil, lo cual explicaría que se tratase de una crisis que se logró controlar con rapidez.

La crisis japonesa de 1990, pero iniciada años antes, a pesar de tratarse de una crisis local, no debemos olvidar que Japón en aquella época era la segunda potencia económica del mundo, y algunos opinan que incluso era la primera. Astrológicamente podemos enmarcarla en la conjunción entre Saturno y Urano de aquellos años, que fue potenciada por la participación de Neptuno en esta conjunción, formando una triple conjunción histórica que, por otro lado, explicaría los acontecimientos en el bloque comunista en aquellas fechas, y que llevaría  a importantes reformas económicas y políticas en estos países.

Y por último, en cuanto a la crisis en los mercados financieros de Asia, en el año 1997, y que contagiaría a los mercados occidentales, en octubre de aquel año, es un caso, astrológicamente hablando, ciertamente curioso. Ya que Urano y Plutón se relacionaban mediante un sextil, apoyado a su vez, sobre todo a principios de aquel año, por un Júpiter en conjunción con Urano, y un Saturno en sextil con Urano y en trígono con Plutón. Configuración astrológica notablemente armónica, y que podría explicar el boom económico vivido en aquellos años, al abrigo de las nuevas tecnologías. Es decir, quizás la fuerte burbuja expansiva, sugerida por estos aspectos, fue un tanto deshinchada, una vez que Júpiter y Saturno dejaron de apoyar, con sus tránsitos, al sextil formado entre Urano y Plutón.

Además, debemos tener en cuenta la formación, a finales de 1997, de una sesquicuadratura entre Saturno y Plutón.  Es un aspecto de naturaleza leve, pero eso explicaría también la levedad de esta crisis, que se dio a finales de aquel año.


De aquí al 2020 .-

Y para concluir este artículo, tan solo nos resta comentar qué es lo que cabe esperar cara al futuro, teniendo en cuenta, como hemos visto, la importancia del ciclo protagonizado por Urano y Plutón. Y en este sentido, debemos señalar la relevancia que, a mi juicio, tendrán las fechas de 2012, 2015 y 2020. En el 2012, porque Urano se situará en cuadratura exacta con Plutón; en el 2015, porque Urano se alejará 7º de la cuadratura exacta con Plutón; y en el 2020, porque Saturno se situará en conjunción con Plutón, una vez se haya diluido, por fin, la cuadratura entre Urano y Plutón.

¿Qué cabe esperar en estas fechas?, pues se podría escribir un libro al respecto. Pero los acontecimientos en 2001 y 2008 pueden servirnos a modo de pista. Así como todo lo observado a lo largo de la historia, en relación con el ciclo entre Urano y Plutón. Con este planteamiento en mente, parece lógico pensar que la crisis económica actual no será de fácil y rápida recuperación, más bien al contrario. Téngase en cuenta que la crisis de los años 30 se prolongó durante toda esa década, al igual que ocurriese con la del petróleo en 1973.

Por tanto, parece previsible pensar en un agravamiento en el 2012, en cuanto a la crisis, momento en el que interpreto se tocará fondo. Pero que, así y todo, aun tendremos que atravesar un nuevo bache en lo económico en el 2015. Problemas que empezarán a encontrar soluciones, y nuevos planteamientos que permitan una nueva reestructuración y estabilidad de la economía, a partir del año 2020.

Pero el ciclo entre Urano y Plutón no solo se relaciona con la economía. Además de que el nerviosismo reflejado en las crisis bursátiles suele corresponder con problemas, a nivel mundial, fuera de lo económico. A este respecto, señalar la relación de este ciclo con la era atómica. El accidente de Chernobil de 1986, por ejemplo, se produjo con Urano en semicuadratura a Plutón; el inicio de la Guerra Fría, bajo la amenaza del rearme nuclear, con la conjunción entre Urano y Plutón; y el fin de la Segunda Guerra Mundial, como consecuencia del estallido de dos bombas atómicas en Japón, coincidió con Urano y Plutón en fase de sextil.

Por lo que entraría, dentro de lo previsible, suponer la posibilidad de un accidente nuclear en la próxima década, que reabra el debate sobre el uso de esta alternativa de suministro energético. O peor aún, que grupos terroristas consigan hacer uso de algún tipo de arma nuclear. Ya que, durante las últimas décadas, los actos terroristas han coincidido con Plutón activado con tránsitos tensos de Júpiter o Saturno. Así que, en el 2010, por ejemplo, parece lógico pensar, desde un punto de vista astrológico, en esta posibilidad, la de algún importante atentado terrorista. Dada la cruz cósmica que formarán en el firmamento, entre Júpiter, Saturno, Urano y Plutón. Lo cual, lógicamente, afectaría en la economía mundial.

Hasta se podría pensar, incluso, en un ataque nuclear, de un país como Corea del Norte, Irán o Israel. Y que, lógicamente, esta actitud sea corregida por las grandes potencias.

Otra posibilidad ya mencionada en esta web, para el 2010, es la de una erupción volcánica y/o un importante seísmo. Ya que el signo de Capricornio, sobre el que transitará Plutón, así como el mismo Plutón, se brindan a este tipo de interpretaciones. Destacar que esta posibilidad tendría consecuencias muy importantes sobre la economía mundial de producirse en California. Ya que, como ya vimos, en este estado, están instaladas gran parte de las empresas líderes en nuevas tecnologías e internet.

Y desde luego, con estas configuraciones planetarias, parece también previsible pensar en un recrudecimiento de los conflictos bélicos en las zonas calientes del planeta. Estoy pensando en Afganistán, Irán, Israel, Pakistán, Irak, o incluso en la China, cuya carta natal parece afectada por los tránsitos en el 2010. Pero, sobre China, subrayar que no hay nada que apunte hacia un conflicto con Estados Unidos, más bien a conflictos internos.

Porque mucho se está especulando con la posibilidad de una guerra mundial, como consecuencia de la cuadratura entre Urano y Plutón. Desde mi punto de vista, esta opinión carece de toda credibilidad, a nivel astrológico. A poco que se investigue, se caerá en la cuenta de que, bajo la influencia de una cuadratura entre Urano y Plutón, NUNCA se ha traducido en una guerra mundial, ni nada similar. Lo que si suele acontecer, con esta configuración, son conflictos bélicos que amenazan la paz mundial, y que son sofocados por las grandes potencias, que, en esos momentos, suelen estar especialmente sensibilizados, afortunadamente, para evitar tal posibilidad. Esta especial sensibilidad lleva a muchos a interesarse por Nostradamus, y que otras profecías similares se pongan muy de moda, así como las sectas y movimientos milenaristas.

De cualquier modo, los meses de octubre, en el 2009, 2010, 2012, 2015 y 2020, preveo puedan tener una importante relevancia histórica. Y quizás también los meses de enero y abril, en el 2015; y los de abril y julio en el 2020.